15 de octubre del 2014
España aglutina casi el 10% de solicitudes de retirada de información de los resultados de búsqueda de Google por parte de usuarios de la Unión Europea.
Según la resolución que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó en mayo de este año, los usuarios tienen derecho a solicitar a los buscadores (no sólo a Google, aunque este motor es el que aglutina más del 90% de las búsquedas en España) que retiren los resultados de consultas que incluyan sus nombres, siempre que consideren que son inadecuados, no pertinentes o excesivos.
Parece que nos lo hemos tomado en serio: 13.478 españoles han solicitado al buscador que elimine su nombre de los resultados de búsqueda desde entonces. Así lo ha reconocido la propia compañía, que ha publicado un Informe de Transparencia en el que detalla que, en total, en Europa, ha tenido que atender las peticiones de 144.954 usuarios. Es decir, España aglutina casi el 10% de las solicitudes que ha recogido el buscador.
Aún así, no somos el país cuyos ciudadanos han cursado más peticiones de eliminación de datos. A nivel europeo, casi 30.000 franceses han pedido a Google ‘que se olvide’ de ellos, mientras que han hecho lo propio más de 25.000 alemanes.
Pero… ¿qué es lo que piden los usuarios que se retire de Internet? Del total de solicitudes, la mayor parte de las URL que los internautas piden al buscador que elimine proceden de Facebook. A la red social, le siguen YouTube y la aplicación social para ligar Badoo.
Sin embargo, no todas las peticiones son cursadas. Una vez que la persona que desea que sus datos sean eliminados por el buscador rellena un formulario web con sus datos e información relativa a los enlaces que desea que se dejen de mostrar, Google evalúa cada solicitud una por una.
No todas se atienden. De hecho, Google reconoce que sólo ha retirado el 34,1% de todos los enlaces que se le han solicitado quitar de la Red en este tiempo. Los criterios que sigue el buscador para evaluar si se debe eliminar el link o no son subjetivos. Google tiene en cuenta si el enlace incluye información obsoleta o imprecisa de la persona, así como si existe un interés público para que esos datos permanezcan en los resultados de búsqueda o no.
Google valora en cada caso si resulta apropiado eliminar el contenido o si por el contrario resulta de interés que permanezca en la Red. A modo de ejemplo y para que los usuarios tengan mayor conocimiento acerca del funcionamiento subjetivo de la funcionalidad, Google ha proporcionado ejemplos de casos en los que una petición es desestimada.
Uno de ellos detalla que una persona solicitó que se eliminaran todos los contenidos referentes a su despido por motivos de abusos sexuales en el centro de trabajo, petición que no fue atendida finalmente por el buscador, que entendía que esa información hacía referencia a un delito y que, por el bien público, merecía continuar estando disponible en la web.
Sin embargo, una internauta francesa solicitó al buscador que se eliminara de los resultados de búsqueda una información referente al asesinato de su marido, ocurrido hace más de 20 años, en el que aparecía su nombre mencionado. Google en este caso entendió que no era relevante al no estar ella implicada en el crimen y que no era necesario que, cuando alguien googleara el nombre de esta mujer, apareciera como resultado de búsqueda la información referente al asesinato de su cónyuge ocurrido hace más de dos décadas.
(Tomado de Cuarto Poder)
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